Te saludo, mi invitado.

Bienvenido al lugar. Pasa sin llamar. No hay grandes descubrimientos, en lo sencillo está casi siempre la sabiduría, aunque no es éste el caso.


Siéntate donde puedas y mira pasar la vida desde una ventana del sur. Todo parece diferente cuando se lee a media voz, ante una copa de vino. Aunque puedes gritar si quieres, la libertad es un don preciado y un signo de salud.

Permítete brindar por ella: ¡ por tu salud!

martes, 29 de marzo de 2011

Un Poemilla de Amor para un día de Primavera

Si caminas junto a mí, ellos no entienden, que después de tantos años tengamos todavía a donde ir juntos.
Si vas un paso atrás no nos comprenden, menosprecian tu gesto en cobardía, sin saber que me cubres la espalda con tu cuerpo.
Si vas delante de mí, abriendo el paso, liberando el camino de las sombras, no adivinan que así tu me proteges, no intentes explicar, no nos comprenden, no saben de nosotros, sólo es eso.
Cómo van a entender que dos personas puedan ser una y a la vez el mundo,
Que nos bastamos y sobramos juntos
Que todos se nos antoja decorado, de una obra de amor de actos y actos, que cada amanecer representamos.
No saben de guirnaldas ni de barro, de lo hermoso o lo triste que vivimos. De las grandes murallas que sorteamos, ni  las veces que perdimos el camino.
No intentes explicar, no nos conocen, no entienden el amor fuera del cuerpo. Cuando los pasos y la piel se agrietan, cuando resurge en la mirada el sueño. No somos como ellos, mi viejito, tu y yo supimos del amor eterno.

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