Primero vinieron a por unos...

Con qué facilidad y qué ligereza pasamos página de los acontecimientos y seguimos con nuestra vida asumiéndolo todo, aceptándolo todo, como indolentes que celebran su existencia porque ésta vez no nos ha tocado a nosotros.

Me parece falto de sensibilidad apretar el paso y hacer como que nada pasa cuando alrededor de nosotros pasan cosas, por no señalarnos, por no enfocar la luz sobre nuestra cabeza, por no ser los siguientes.

No acabo de entender qué pasa con el género humano, nos conformamos con las explicaciones a medias y no intentamos ahondar en la verdad, esa verdad que es lo único que puede hacernos libres. No interesa, encaja ahí, que no noten que miramos.

Somos como sombras de personas, gente que se escuda en el anonimato (ahora de los sobrenombres en internet) para decir lo que piensa sin dar la cara, para camuflarse entre la masa y conseguir ser el fantasma creador de una idea, que sólo será factible si muchos otros espíritus invisibles pinchan el botón "me gusta".

¿Qué nos está pasando? Vivimos del recuerdo de la libertad y perdimos el poder de cambiar las cosas con el exfuerzo. No protestamos por nada, nos tragamos las mentiras e incluso celebramos las verdades a medias, como triunfos de la libertad de expresión.

Nos parecen normales las acciones militares en países ajenos, la ejecución sin juicio a desarmados, la desaparición de cuerpos... Ya nos sirve aquello de que el fin justifica los medios siempre que se refiera a los demás.

Me pregunto qué hubiera pasado si el mayor terrorista del mundo se hubiera escondido en mi pueblo. Seguramente en mi vecindario no hubiera pasado desapercibido, somos muy curiosos por aquí. Lo más probable es que tuviéramos algún roce previo con él por los aparcamientos y alguien le mandara a los municipales para que pagara un vado.

Cualquier cosa me imagino menos que llegaran helicópteros a mi ciudad con la orden de matarlo. Eso sólo puede pasar en países lejanos, países que no son de fiar, no en mi país, ni en mi ciudad, ni en mi barrio... Todavía.

Pienso que hay demasiado dolor que se ha quedado sin justicia, que ha tenido que conformarse con la venganza.




Comentarios

  1. Lo que ocurre es que el ser humano se encuentra cada vez más solo, mas abatido. En la era de la comunicación, la incomunicación es la reina. Demasiada oferta informativa para que la procese el cerebro. Demasiado medios a nuestro alcance. La cultura del esfuerzo ha muerto. Ahora es la cultura del pelotazo. La diosa, Belén Esteban, y sus profetas, los frikkies de turno.
    Por cierto, no sigas la dieta Dukan, no es buena, que me lo ha dicho mi hermano.
    Un abrazo.

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  2. Estoy de acuerdo con los dos comentarios, y sobre todo con el de Roberto Gonzalez.

    Vivimos tiempos con falta de luz, y hablo de todos, los que estan en un extremo, los que estan en el otro, los que creen mas y los que creen menos.

    Ahora lo que prima es la cultura del pelotazo, y de Belen , solo priman los indices de audiencia, y lo que se diga es lo de menos, en el programa de marras se insulta, se inventa, y todo vale, yo que lo he visto en alguna ocasión y confieso ahora el mea culpa , tengo que decir que me asquea, antes en el ordenador que delante del Salvame, no se de quien se querran salvar.

    Las acciones militares son necesarias cuando un pais ha perdido la cordura, lease Libia, Egipto y otros tantos.Lo malo es que los cancerberos de esas revoluciones fueron recibidos en Europa como autenticos Reyes Midas, ahora ya nadie los quiere.

    El planeta en estos momentos necesita Luz con mayusculas,. No puede ser que a una familia la echen de un piso porque el Banco de turno les vendió una Quimera con el beneplacito del gobierno de turno.-

    Bueno no me enrollo mas.

    Ceci

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