Te saludo, mi invitado.

Bienvenido al lugar. Pasa sin llamar. No hay grandes descubrimientos, en lo sencillo está casi siempre la sabiduría, aunque no es éste el caso.


Siéntate donde puedas y mira pasar la vida desde una ventana del sur. Todo parece diferente cuando se lee a media voz, ante una copa de vino. Aunque puedes gritar si quieres, la libertad es un don preciado y un signo de salud.

Permítete brindar por ella: ¡ por tu salud!

domingo, 28 de octubre de 2012

Qué significa el color que elijo para mi casa.

Aunque no queramos, los colores que elegimos para pintar nuestra casa dicen mucho de nosotros y, lo que es más importante, nos afectan.



No todo es cuestión de gusto y de diseño. Es necesario conocer qué influencia tienen los colores en el ánimo a la hora de pintar una habitación.
Numerosos estudios demuestran el poder que los colores del entorno de la persona tienen sobre su ánimo. Al ser producidos por la incidencia de la luz y siendo ésta energía, no sorprende que provoquen diferentes sensaciones relacionadas con la percepción inconsciente del hombre.
Las agencias de publicidad llevan ya muchos años utilizando estos conocimientos como ingredientes indispensables para una buena campaña de marketing. Incluso en los diseños de páginas web, en el montaje de un escaparate o en la disposición de una mercancía, son tenidos en cuenta.



Colores que inciden en nuestro estado de ánimo

No es lo mismo mirar un color y ser conscientes de la sensación que produce, que estar rodeado de ese color durante horas y experimentar inconscientemente un estado anímico inducido. Por eso, a la hora de elegir los tonos con los que pintar el hogar es importante conocer su influencia.

El color blanco, tradicional en la mayoría de los interiores por su funcionalidad y comodidad a la hora de los repasos, produce sensación de seguridad y de limpieza. Sería un buen color para la cocina o el baño, pero resultaría frío para un dormitorio.

El amarillo estimula la alegría, la energía, la inteligencia. Es el color del sol y, como él, exhala calor y vitalidad. Es un color ideal para un cuarto de estudios o un despacho, pero nunca para una cocina, si se sigue una dieta, porque activa nuestro organismo. Tampoco para el dormitorio del bebé.
Los tostados y marrones, en toda su gama, son colores relajantes, ideales para esa habitación donde descansar al llegar a casa. Pueden aplicarse también en los pasillos o el recibidor para absorber la tranquilidad que emanan al volver al hogar.



El efecto de los tonos azules, naranjas, verdes y negros, en el ánimo

Los tonos azules transmiten serenidad, son colores que ralentizan el organismo y nos producen una profunda relajación. Son los más indicados para poner en el dormitorio, tanto en el infantil como el de matrimonio.

El naranja es un color enérgico y entusiasta, revitaliza y anima, estimula y oxigena. La mayor o menor mezcla de rojo va a indicar el grado de energía que provoque, siendo el naranja rojizo un tono que incita el deseo sexual mientras que el naranja oscuro provoca agresividad.

El verde es la naturaleza. Sugiere la exuberancia de un paisaje y la fertilidad del renacer a la vida. Es un color cargado de seguridad y estabilidad social y mental. Resulta muy apropiado para un despacho o un salón de amplias dimensiones si lleva mucho azul. En tonos claros puede utilizarse también en pasillos o bibliotecas.

El negro y el rojo son colores con connotaciones agresivas y vigorosas. El rojo simboliza el peligro en casi todos los códigos de señales, da sensación de alerta y produce nerviosismo. El negro en cambio es el color del dolor, aunque produce seriedad y fortaleza. Combinados con otros se suaviza esa sensación.



Colores que saben a mujer, algo a tener en cuenta en decoración

Se dice que el rosa es el color de las niñas y el azul de los niños y, aunque resulte una afirmación sexista en nuestros días, no deja de tener una base científica y lógica.
Por su naturaleza, el hombre tiene un carácter más agresivo desde niño, le estimulan los juegos de fuerza y le gustan los deportes de contacto. Es preciso entonces poner a su alrededor tonos azules, ya que incitan a la relajación y la tranquilidad.

El rosa tiene evocaciones pacíficas, inspiran el amor y la amistad, es un color social en el sentido de relación entre personas, de curiosidad por el mundo. La mezcla mínima de rojo que lleva lo hace un color inquieto y curioso. Es el tono con el que la niña se siente relajada y a la vez despierta. Es su color.

El púrpura es un color romántico y mágico, muy utilizados en artículos para niño y mujer. Los más oscuros, evocan poder, tristeza y melancolía, mientras que los más claros denotan misterio, extravagancia y nostalgia. Son tonos que no se mantienen mucho tiempo en las paredes porque suelen cansar.



La energía que transmiten los colores

Aunque sea de una manera general y considerando que el matiz de cada color transmite una energía diferente, es interesante conocer cuáles son las influencias anímicas que producen antes de cambiar de color una habitación.

Las vibraciones de energía, así como las ondas que transmiten los colores y las connotaciones sociales o culturales que contienen, son la causa principal de la sensación que producen a cada grupo en particular.
No obstante, habrá una percepción para cada persona dependiendo de su capacidad de recepción, de la zona del planeta en que se encuentre y de la influencia cultural que haya recibido.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Las 50 sombras de Grey. Crónica de un éxito.


Es la novela de moda entre las mujeres, aunque algún que otro hombre también confiesa haber leído las famosas 50 sombras de Grey, por simple curiosidad.

Escuché hablar de ella en mis clases de baile y no podía creerme el furor que creaba entre las chicas y menos chicas que allí nos juntamos. Era una histeria colectiva, un enganche, lo que en estas tierras conocemos como “una barbariá”, lo que provocaba la lectura de la dichosa novelita.


Como escritora aficionada y nunca reconocida, tengo que admitir que la sola mención del librito empezaba a darme grima, máxime al saber que se trataba de una novelilla medio erótica, pseudo-porno, con sus pinceladas de sado correspondientes.
 No es que esté en contra de ese tipo de literatura, cada uno lee lo que le apetece en cada momento, lo que sí estoy en contra es de que se le llame literatura. Poco más o menos lo que ocurre con las uniones gays y los matrimonios, lingüísticamente hablando, valga la redundancia.

El caso es que es una corriente que se extiende como la pólvora, la lectura de las 50 sombras de Grey. Las chicas y mujeres que conozco y desconozco se compran y se prestan la trilogía de las sombras y aseguran devorarla en días, sin poder pensar en otra cosa que no sea leer a todas horas. Es tal el éxito que está teniendo que se habla de que ya supera en venta a toda la serie de novela juvenil de Harry Potter. ¿Cómo se puede llegar a dar tal pelotazo?



Ayer mismo, en un programa de la radio, dedicaron la hora de participación del oyente íntegramente al fenómeno de Grey, sus sombras y los beneficios maritales que ha conllevado su lectura. Ponía el vello de punta oír los testimonios de las señoras de cincuenta en adelante. Yo, que soy persona de imaginármelo todo como si lo estuviera viviendo, lo pasé francamente mal.
Pero lo mejor venía de las opiniones de los caballeros sobre los encantos de Grey: Basaban su éxito en la cuenta bancaria del protagonista, en los regalos que el tal Grey le hace a Anastasia y en lo impresionable que solemos ser las féminas ante el lujo y el poder.




Lo cierto es que a mi pregunta lógica de ¿De qué va el libro de las 50 sombras de Grey? Las respuestas son variadas, pero casi todas comienzan por: Te pone… Y eso a mí me da que pensar en un poco de aburrimiento conyugal y rutina por parte de las lectoras casadas y un mucho de desconocimiento y curiosidad, por parte de las lectoras solteras. Pero claro, puede no ser más que una impresión.
El caso es que me he empezado a leer el libro porque no se puede hablar sin saber, ni decir que no me gusta sin probar el limón a bocados.



Y ahí estoy, por la página ochenta y tantos, aburrida como una ostra, con la impresión de “volver a los 17” con mis novelitas de Corín Tellado y Carlos de Santander, toda romántica, toda inverosímil y toda desquiciante, basada en el poder que el hombre ejerce sobre la chica inexperta al enamorarla.


Sufro por mi experimento una literatura simple y moña, escrita en presente y en la primera persona de los novatos y tan predecible como las novelas televisivas de mediodía. Pero resisto, intento llegar a leer las 50 sombras de Grey al completo (al menos el primer libro) (al menos hasta llegar a la parte donde “te pone…”) para así poder hablar con conocimiento de causa y propiedad, aunque me esté sentado como el comerme un limón a bocados.

viernes, 19 de octubre de 2012

Revista Spesúnica by Roberto Langella


Mi amigo Roberto es un escritor astrólogo, o un astrólogo escritor, no estoy segura del orden. Una persona especial. Él se define como poco sociable, aunque yo lo llamo "selectivo", porque no pierde el tiempo siendo amable, no aparenta y dice y hace las cosas que le salen directamente del corazón.

 Es una cualidad que yo envidio porque, entre otras cosas, ni lleva a errores ni le hace a uno perder el tiempo en parafernalias ni adornos, en lo que al trato se refiere. Obviamente admiro su cualidad porque carezco de la capacidad de poseerla y temo mucho que en cien años que viviera, lograra adquirirla, o ponerla en práctica. Es cierto que, para los tiempos que corren, peco a veces de exceso de sinceridad, pero sólo en señaladas ocasiones, cuando realmente es un caso de hacerlo o reventar.

No es el caso de Roberto. En cuanto a astrólogo desconozco, he de admitir, en profundidad su trabajo, es decir, como cliente. En lo referente a sus artículos y sus cursos de interpretación de estrellas, algo leí, pero me confieso desconectada del mundo estelar y falta del necesario interés por conocer los entresijos de un futuro que pre-veo negro-oscurito, laboral y exitosamente hablando.
 Muchos amigos le han encargado cartas astrales, orientativas de vida, que les ha resultado bastante interesantes, pero yo aún me refugio es la crisis y voy posponiendo su encargo para el siguiente mes, a fin de no enfrentarme con mi triste realidad.

En lo referente a escritor, Roberto ha publicado varios libros muy bien escritos y tremendamente imaginativos, a saber: Valerie Vuelve (novela,2011), Poeta del Marcapasos (poesía, 2011), El Sepulcro de la Rosa de Los Vientos (novela 2011) y La Ira de Dios (novela 2012), todos ellos publicados en Babel Books. También artículos especializados en astrología y esoterismo como experto en la página de Suite 101, donde tuve el placer de conocerlo.



Además de eso, y ése es el motivo estrella de éste artículo, mi amigo Roberto Langela edita una revista digital, que puede también recibirse impresa, de temática variada fundamentalmente literaria, aunque llena de humor y de cosas astrológicas y esotéricas de esas de la que él gusta.

Y el caso es que es, en ésa precisa revista, donde a partir del mes de Diciembre comenzaré a publicar una de mis novelas. Sí, así, en fascículos, como en los viejos tiempos, al estilo de Benito Pérez Galdós y su novela por entregas. Oh sí, si tengo que compararme, no voy a escoger a cualquiera, tiesa sí, pero con aspiraciones!

Y que quería yo invitarlos a conocer la revista de Roberto y animarlos a leerla desde ya en el enlace que les pongo y a seguirla con interés a partir del próximo número del mes de diciembre, en el cual he tenido el privilegio de ser aceptada como colaboradora.

http://issuu.com/robertolangella/docs/revista_spes_unica_n__24_-_octubre_2012

Espero que la disfruten, es más, seguro que la disfrutan!

Créditos: Fotos robadas directamente de su Facebook.