Perder peso, la ilusión de la Navidad.



Se acerca la Navidad y sabemos que será una época de excesos. Aunque los propósitos sean buenos, la lógica y la experiencia nos avisan de que caeremos en las múltiples tentaciones que se nos pondrán por delante en forma de relaciones sociales, familiares y laborales.

Conviene hacer acopio de fuerza de voluntad y preparar el cuerpo para los inevitables ataques que tanto de dulce como de opíparas comidas maltrataremos a nuestro cuerpo. Venimos de un verano relajado y pleno de bebidas refrescantes y tapeo playero, y disponemos sólo de un tiempo limitado para depurar el organismo, antes de que nos atrape la vorágine de la celebración.



Si decidimos seriamente tomar un camino saludable y enfrentarnos a los kilos que no sobran, es necesario saber varias cosas, comunes en todas las dietas que funcionan:

La sensación de hambre es la forma que el cuerpo tiene para comunicar que le faltan nutrientes para su buen funcionamiento. Al elegir una dieta para perder peso, es necesario saber qué alimentos hay que suprimir para adelgazar, cuáles son los que sacian más y con qué remedios farmacéuticos o naturales se puede contar como ayuda para no pasar hambre.


En todas las dietas para adelgazar sano lo primero que se eliminan son los alimentos llamados vacíos de nutrientes, que son los que se componen de grandes cantidades de grasa saturada y azúcares.

Son alimentos apetecibles siempre por la facilidad con la que se encuentran en el mercado, pero que aportan una gran cantidad de calorías con muy poco consumo. Se trata de la bollería, los platos precocinados, la comida rápida, los refrescos y los chocolates.


Estos productos no eliminan el hambre, no tienen lo que el cuerpo reclama y por lo tanto no sacian. Se termina por volver a comer a los pocos minutos porque el organismo no ha obtenido lo que necesitaba.
Se puede adelgazar sin hacer dieta, tan sólo evitando los alimentos vacíos e introduciendo en la rutina diaria un poco de ejercicio, como caminar 30 minutos diarios, sólo hay que comer saludable. Pero si se decide hacer una dieta es necesario conocer que existen infinidad de métodos que indicarán de mil formas cómo perder los kilos de más.



Desde las dietas proteicas tipo Dukan, en la que se eliminan por un tiempo verduras, carbohidratos y frutas para ir añadiéndolos poco a poco una vez lograda la pérdida de grasa, hasta las dietas disociativas en la que se evita la mezcla de alimentos que engordan, todas prometen que son las ideales para no pasar hambre y puede resultar durante un tiempo, pero el cuerpo al final va a pedir lo que necesita y se le niega en forma de hambre.

Las dietas sanas incluyen: Cinco comidas diarias, un desayuno abundante en el que no falta el azúcar y los hidratos, que no se van a volver a tomar el resto del día, frutas y verduras de las que se comen crudas, proteínas y lácteos desnatados y una cena ligera evitando los fritos.
Para acostumbrar al organismo a una nueva alimentación existen muchos productos en farmacia que pueden ser de gran ayuda. Los batidos para adelgazar de efecto saciante pueden ser efectivos para empezar.


En herbolarios, plantas como el glucomanano o el plantago aportan fibra para controlar el hambre de los primeros días. La espirulina, el fucus, la pectina de manzana y la garcinia camboya reducen el apetito y ayudan de manera natural a aceptar la dieta de alimentación de forma fácil, sin pasar hambre.
No son, por separado, remedios infalibles contra esos kilitos de más, pero combinándolos como tendencia a seguir, puede lograrse una sana costumbre que recupere nuestra forma y nos ayude a mantenerla.






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